El reto
Foris tiene múltiples productos.
Cada uno no puede reinventar la AI.
Integrar AI en cada producto como si fuera el primero es costoso, inconsistente y crea una experiencia fragmentada. El usuario aprende "la IA de Stella" y luego tiene que aprender "la IA del Portal" como si fueran cosas distintas.
El desafío no era diseñar "un chat con IA". Era diseñar cómo la IA existe como capa transversal que cualquier producto puede adoptar sin reinventar la rueda ni romper lo que ya funciona.
El framework de decisión
El formato lo determina
el estado mental del usuario.
La pregunta que guió cada decisión de formato no fue "¿qué función tiene la IA aquí?" sino "¿qué está haciendo el usuario en este momento?" Ese cambio de perspectiva es lo que hace que el sistema se sienta coherente.
El criterio, tres estados de intención
Chat completo: el usuario está en modo conversacional, necesita explorar algo complejo.
Summary cards: el usuario consume información. La IA enriquece lo que ya ve, sin interrumpir.
Contextual input: el usuario trabaja sobre contenido, seleccionó algo. La IA responde a ese gesto.
Los 3 formatos
Tres superficies.
Un solo sistema de diseño.
El detalle más fino: las acciones del input contextual cambian según el tipo de contenido. En texto aparece "resumir". En una fecha aparece "agregar al calendario". La IA sabe qué puede hacer con lo que el usuario seleccionó.
Imagen · los 3 formatos en contexto real
Los tres formatos coexistiendo, sin fragmentar la experiencia del usuario
La interacción humano-agente
Diseñar la relación,
no solo la interfaz.
La mayoría de los chats de AI tratan la interacción como texto puro. Pero la relación humano-agente tiene capas que el texto no captura: ¿el agente entendió bien? ¿cuánto tarda? ¿puedo interrumpir? Esa incertidumbre es el principal problema de adopción.
Escucha
El usuario escribe. El agente muestra que recibe y está presente.
Pulse suave
Procesando
El agente trabaja. Motion diferenciado del de generación, comunica pensamiento.
Spinner contextual
Generando
Texto que aparece en tiempo real, no de golpe. El usuario ve el proceso.
Typewriter + cursor
No entiende
Propone interpretaciones posibles, no pide que repitas.
Opciones clarificadoras
Baja confianza
Respuesta con marcador visual sutil — "revisá este punto".
Indicador sutil
"Un agente que piensa en silencio genera desconfianza. Cada estado tiene su propia voz."
La regla que unificó todo
La IA no puede agregar
una zona de navegación nueva.
Una restricción aplicada a los tres formatos: el agente entra por las zonas existentes, sidebar, hover states, selección, o no entra. Sin nuevos tabs. Sin nuevas secciones.
Esa restricción obligó a decisiones mucho más elegantes que si hubiéramos tenido espacio libre. Y garantizó que cualquier producto de Foris pudiera adoptar el agente sin rediseñar su arquitectura.
Por qué la restricción fue el motor del diseño
La restricción no vino del cliente, la propuse yo. Cuando no tenés espacio libre, cada decisión de integración tiene que ser más inteligente. La limitación fue exactamente lo que hizo que el sistema se sintiera parte del producto y no pegado encima.
El resultado
Un sistema de AI
que escala sin fragmentar.
Cualquier nuevo producto de Foris puede adoptar los tres formatos sin reinventar cómo funciona la IA, solo decide qué formato aplica a su contexto.
Lo que me llevé
Diseñar sistemas de AI transversales requiere pensar en restricciones antes que en features. La diferencia entre diseñar un producto y diseñar una plataforma es exactamente esa.